OVERSIZE
El oversize es una moda, y como todas, es cíclica. Este look ya se usó a fines de los ochenta y principios de los noventa. El término remite a la palabra en inglés que quiere decir “demasiado grande”, y la idea es el uso de prendas holgadas. Pueden ser desde zapatillas pasando por remeras hasta pantalones. El estilo es de uso urbano, pero también arribó a las canchas. A mediados de este año, Kevin Lomonaco llegó a Independiente. Antes de jugar su primer partido, le aclaró al utilero que quería un talle más en su camiseta y pantalón. “Uso suelto, me siento cómodo”, contó luego de su primer encuentro como local, frente a Rosario Central. En ese triunfo, Lomonaco marcó el único gol, el segundo en su cuenta, luego de marcar en el debut con Estudiantes por la fecha diez. En las nueve anteriores, el defensor estuvo ausente. Las inhibiciones al club que no dejaban que jueguen los fichajes, sumado a la convocatoria a la Selección Sub-23 para jugar los Juegos Olímpicos, hicieron que su primera presencia fuera con el torneo avanzado.
Entre el debut, con derrota por tres a uno frente a Talleres de Córdoba, y el cruce frente a San Lorenzo por la fecha nueve, El Rojo ganó un solo encuentro, empató en cinco ocasiones y perdió los tres restantes, recibiendo un gol por partido de promedio. Desde el debut de Kevin, el equipo disputó 17 partidos por torneo local. No faltó a ninguno, siempre titular. Desde ese quiebre, la institución de Avellaneda obtuvo ocho triunfos, siete empates y dos derrotas, habiendo recibido tan solo ocho goles, y con diez vallas invictas. El panorama había cambiado, y lo defensivo tenía mucho que ver. Está más que claro que la solidez no surge de un solo jugador y que los rendimientos, como por ejemplo el del arquero Rodrigo Rey, tienen mucho que ver. También es cierto que esa defensa venía jugando los partidos anteriores, pero los refuerzos fueron vitales. En el lateral derecho, con Federico Vera o Felipe Loyola, al que le toque, pero más aún en la zaga con Lomonaco.
Según Fútbol Scan, una página deportiva especializada en estadísticas y datos, Cumbia, como le dicen, es el central que tiene mayor porcentaje de éxito en duelos defensivos del mundo con 85%. Su fortaleza en el mano a mano lo hace impasable. Pero, a su vez, abre un nuevo capítulo cuando tiene la pelota en sus pies. En contraposición a ser uno de los mejores en destruir gambetas ajenas, es un defensor que sorprende a todos por su ductilidad a la hora de conducir con el balón. Kevin rompe líneas, encara. Crea situaciones para sus compañeros. Reaviva partidos en estado de reposo. En los últimos partidos, Julio Vaccari, el entrenador, dijo que: “Juega como en el patio de su casa”. Kevin sabe que le sobra, por eso muchas veces abusa, y aunque comete errores, es capaz de repararlos.
Kevin Lomonaco se va a equivocar, y mucho más que la media de los defensores del fútbol nacional, pero si aprende a convivir con ellos y cometer cada vez menos, es un jugador que inevitablemente terminará jugando en la Selección Argentina. ¿Por qué? Tiene pasado en las juveniles del país, tanto Sub-17 como Sub-23. Se habla desde hace mucho tiempo, incluso su nivel ha mejorado. En lo defensivo, está mejor que cuando llegó a Independiente, y lo dijo el propio entrenador. “Ha mejorado muchísimo, pero muchísimo, en la parte defensiva, está más agresivo, más intenso, más ágil, no tiene techo”. En cuanto a lo ofensivo, es lo que se ve todos los fines de semana; un chico de 22 años que agarra la lanza siendo un defensor central. Esta combinación, de lo ofensivo con lo defensivo, hace que su futuro dependa solo de él. El ejemplo es Atlético Tucumán. Al minuto 17 se va expulsado Marcelo Estigarribia por un codazo al zaguero. El golpe le provoca un corte. Los médicos le colocaron un gorro. Antes habían pedido el cambio. Kevin siguió jugando. Rechazó de cabeza en su área. Luego fue opción de pase en la salida de Rodrigo Rey. Salió con la pelota, condujo en velocidad y le puso un pase bochinesco a Lautaro Millán. Más tarde cabeceó en el área rival. Sangró. Metió cuerpo, ganó una falta. En pocos minutos mostró todo su repertorio. Demostró que es esto y aquello.
¿Qué tiene que ver el oversize con Kevin Lomonaco? La ropa que el jugador usa es holgada, como su juego. El defensor se siente cómodo con su estilo, afuera y adentro de la cancha. Lo que usa es significativo, explica cómo lleva las cosas en su vida. La única diferencia es que el oversize es una moda más, Lomonaco no.
