EL CHICO MÁS GRANDE DEL MUNDO
En Argentina, para ser mayor de edad tenés que superar los 18 años. Hasta entonces, se necesita la autorización de los padres, o tutores, para realizar ciertos actos de la vida civil. Franco Mastantuono es menor, ya que su fecha de nacimiento, en su Documento Nacional de Identidad, dice que no supera los 17 años. Este domingo 27 de abril, el chico nacido en Azul recibirá la ovación más grande de su vida. Una parte, por su irrupción en el equipo principal; la otra, por el partido que se jugará minutos después. Pero, ¿qué hace que el jugador de River Plate tenga asegurada la titularidad en el clásico frente a Boca Juniors? Desde su regreso del Sudamericano Sub 20, donde fue el de menor edad del plantel, Franco jugó todos los encuentros del Millonario. Salvo el primero, contra San Martín de San Juan, donde disputó 26 minutos, en los siguientes fue siempre titular: 976 minutos sobre los 1170 posibles. Si los comparamos con los trece encuentros previos al certamen juvenil, donde estuvo presente en sólo 306 minutos, el cambio es radical. En los últimos cuatro encuentros del elenco de Marcelo Gallardo, Mastantuono fue el único jugador de campo en estar en los 90 de cada partido. Su participación en el presente de River es marcada. Según CIES (Centro Internacional de Estudios del Deporte), el joven que comenzó jugando al tenis hoy es el quinto futbolista nacido después del primero de enero de 2007 con más partidos por año, después de Lamine Yamal y Pau Cubarsí, ambos del Barcelona, y de Geovany Quenda y Estevao William, del Palmeiras, pero comprado por el Chelsea en una cifra que se acerca a los sesenta millones de euros. En esa lista mundial se destaca el argentino.
Pero no son solo presencias las que resaltan al mediocampista. De los últimos 15 goles de River, desde la vuelta de Franco del Sudamericano, el dueño de la camiseta número 30 participó en cinco de ellos, con tres goles y dos asistencias. Desde él nacen las principales acciones de gol en el presente de la institución de Núñez. En la actual Liga Profesional es el jugador con más remates de todo el torneo, pese a no haber jugado las seis primeras fechas. Es decir, pese a competir con futbolistas que jugaron todos los encuentros, Franco no es superado en disparos al arco en toda la liga. Marcelo Gallardo, su entrenador, le pide que haga una y una. Mastantuono juega a perfil cambiado: zurdo por derecha. Por ende, puede ir hacia adentro y jugar con el remate o el pase filtrado, algo que se irá viendo con más asiduidad en el tiempo. O puede jugar hacia afuera, con el pasaje del lateral derecho, Gonzalo Montiel, o para finalizar con la pierna derecha en un centro. Pero es acá donde se terminan las estadísticas. En ese juego de variantes es imposible decodificar lo que hará el juvenil. Su habilidad y aptitudes lo hacen indescifrable. En los últimos dos partidos por el fútbol local, frente a Talleres de Córdoba y Gimnasia de La Plata, dejó tirados o parados a los rivales. Con un taco de espaldas, que luego se transformó en un caño, paralizó a su marcador, Blas Riveros, de Talleres. En el mismo encuentro dejó sin respuesta a dos rivales enganchando para afuera y luego para adentro, que terminó con un remate que rechazó el arquero Guido Herrera. La última fue nuevamente contra el paraguayo Riveros, pero esta vez el defensor quedó en el piso, mientras Franco le dio al poste. Una semana más tarde pasó entre dos hombres de Gimnasia, para más tarde dejar parado a otro y definir al primer palo.
Cuando la tiene, hace lío. Cuando la pierde, intenta recuperarla. Y cuando no la tiene, la pide. Personalidad. Eso es lo que todos le destacan. Propios y extraños. Sus compañeros, sus rivales y los del extranjero. El 31 de julio de 2024, el diario estadounidense New York Times publicó una nota titulada: “El niño prodigio argentino de 16 años con interés en Madrid”. La publicación comienza: “Este verano, hay un joven de 16 años poniendo en aviso al mundo del fútbol”. Lo que resuena es que se publica en un país donde el fútbol no es el principal deporte por lejos. De ahí hasta los diarios deportivos de los países más futboleros. Todos hablan de Franco Mastantuono. Es en plena efervescencia donde aparece Gallardo. Para el entrenador, son importantes los procesos. A su vez, entender que los futbolistas son personas. En mayo de 2021 habló de su rol como técnico y su relación con los juveniles, pero sin olvidarse que él fue uno, y que en su momento le tocó reemplazar a Diego Armando Maradona. “Yo debuté a los 17, y a los 18 ya estaba en la Selección. No entendía lo que era el equilibrio. Las cosas sucedían y no sabés cómo gestionarlas”. Más adelante agregó: “En algunos lugares no te dan tiempo. Lo externo quiere acelerar el proceso, pero no puedo jugar con el acelere y la exigencia externa. Busco que encuentren lugar, que se desarrollen lo más natural posible dentro de lo que no es natural”. El entrenador intenta gestionar, y para eso es vital un plantel que cuente con referentes que ayuden a que el proceso no sea dañino para los juveniles. Enzo Pérez, capitán del equipo, dijo: “No hay que olvidarse que tiene 17 años y tiene muchas cosas por aprender todavía. Nosotros lo tenemos que ayudar a que tenga los pies en la tierra. Le queda mucho camino por delante”. Con Enzo entrará el domingo a jugar contra Boca, y si ahí se encuentra, es porque está preparado para asumir la responsabilidad. Pero no hay que omitir que es un chico, y aunque puede jugar con la presión, lo mejor sería que salga a divertirse, a jugar a la pelota.
Gonzalo Bressan Otegui
