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EL PRIMERO

Godoy Cruz logró su primer ascenso a la B Nacional en 1994. En el equipo se encontraba, jugando de defensor central, Daniel Oldrá, jugador de la cantera del club, con un paso, entre otros equipos, por River Plate. En 1996, el Gato se fue a préstamo a Gimnasia y Tiro de Salta, donde pudo subir a la Primera División, y un año más tarde volvió al Tomba. En su último año como jugador de la institución, Oldrá pasaba por la cancha de Deportivo Maipú todos los días antes de ir al entrenamiento. Cada vez que lo hacía pensaba: “Qué bien juega este pibe”. El chico de 16 años ya jugaba en Primera, y se llamaba Enzo Pérez. El experimentado futbolista recomendó a los dirigentes que contrataran al joven mediocampista. Enzo llegó y Oldrá se retiró.

Luego de varios años en la segunda categoría del fútbol argentino, Godoy Cruz Antonio Tomba logró el ascenso a la Primera División en mayo de 2006, bajo la dirección técnica de Juan Manuel Llop y acompañado por Daniel Oldrá. Un año más tarde, no pudo mantener la categoría y volvió al Nacional B. El proyecto institucional, adaptando su economía al ascenso argentino, fue poner el foco en las divisiones inferiores. Entendían que el Bodeguero debía volver a Primera, pero esta vez para mantenerse, y las inferiores serían el principal capital. Con una campaña que comenzó con Sergio Batista y culminó con Oldrá, los de Mendoza volvieron al principal certamen de AFA.

Fuera de la dirección técnica, ya en su tarea habitual, como coordinador de inferiores pero también haciendo las veces de director deportivo, Daniel Oldrá viajó a Uruguay para ver de cerca a Emiliano Alfaro, delantero de Liverpool, equipo de Montevideo. Al terminar el encuentro, donde el nueve metió dos goles, el Gato preguntó por Carlos Sánchez, quien lo dejó impactado. Días más tarde, a principios de 2010, el uruguayo sería refuerzo del equipo de Omar Asad. El conjunto del Turco terminó tercero en el torneo local y clasificó a su primera cita internacional, la Copa Libertadores. Entre otros jugadores, Godoy Cruz perdió a César Carranza, Jairo Castillo, Mariano Donda y David Ramírez. Pese a las salidas, el Tomba armó un equipo histórico. A la base se le sumaron Rubén Ramírez, y seis meses antes lo había hecho Nicolás Sánchez. Sebastián Torrico en el arco, Roberto Russo de lateral derecho y Lucas Ceballos de izquierdo. En la zaga central, Leonardo Sigali y Nicolás Sánchez, dos ex Nueva Chicago. El mediocampo estaba compuesto por Carlos Sánchez, Nicolás Olmedo, Israel Damonte, Ariel Rojas y Diego Villar. De delantero centro, Rubén Ramírez.

Para la Copa Libertadores del año siguiente, a la cual también clasificó, el equipo se desprendió de Carlos Sánchez, quien se fue a River, y de Damonte, quien se trasladó al Nacional de Marcelo Gallardo. En su reemplazo jugaron Facundo Castillón y Federico Lértora. Al finalizar la temporada, los mendocinos siguieron reforzando a los grandes del fútbol argentino. Torrico se fue a San Lorenzo, Russo a Independiente, Rojas a River y Diego Villar a Racing. Pero el Bodeguero llamó al ingenio y volvió a armar un equipo competitivo. Con muchos futbolistas del ascenso y otros con un paso de ida y vuelta por Europa, Godoy Cruz gestó un plantel que tuvo su ciclo culmine bajo la dirección de Jorge Almirón.

Claudio Aquino llegó proveniente de Defensa y Justicia, cuando este estaba en la B Nacional. También lo hicieron Gonzalo Castellani, del Villarreal de España; Leandro Grimi, del Genk de Bélgica; Diego Rodríguez, con un partido disputado en el Udinese; José Luis Fernández, con tres encuentros en el Olhanense de Portugal; y José San Román, con pasado en el Zaragoza B. Pero los poderosos de Argentina volvieron a llevarse a sus figuras. Independiente fichó a Aquino, Facundo Castillón, Nicolás Sánchez y Grimi se fueron a Racing, y más tarde, luego de un paso por el Dinamo Zagreb, lo hizo Sigali. Diego Rodríguez fichó por San Lorenzo, y José Luis Fernández viajó a Rosario para formar parte del gran Central de Eduardo Coudet.

Para la temporada 2016/2017, dirigido por Sebastián Méndez, Godoy Cruz se había restaurado. A las búsquedas en el ascenso y de los prescindidos por los grandes, se le sumó la exploración en el mercado sudamericano. Los paraguayos Diego Viera y Danilo Ortíz fueron los centrales. Adelante, la dupla formada por Jaime Ayoví, ecuatoriano, y por el uruguayo Santiago “Morro” García. A ellos se sumaban Rodrigo Rey, Luciano Abecasis, Fernando Godoy y Guillermo “Pol” Fernández, todos con inferiores en River, Independiente y Boca, pero con varios préstamos sin continuidad. El Tomba finalizó el Torneo Transición 2016 a un punto de San Lorenzo, quien jugó la final contra Lanús en el estadio Monumental. Entre los nombres que más jugaron, ninguno pertenecía a las divisiones menores, salvo Fernando Zuqui. El mediocampista fue el primer canterano de la historia de Godoy Cruz en Primera División en estar en boca de todos. Las dos instituciones con más socios de Argentina se pelearon por él. Los de azul y amarillo se quedaron con su ficha. Zuqui, un mes antes, había clasificado a los Bodegueros a la Copa Libertadores.

Para el torneo internacional, se vio con mayor masividad la inclusión de chicos surgidos en el club. Acompañados por la experiencia de Gastón Giménez, con toda su carrera realizada en la B Nacional, y Javier Correa, con 62 partidos en el ascenso de sus 72 oficiales, se encontraban Juan Fernando Garro, Ángel González, Fabrizio Angileri, Fernando Henríquez y Sebastián Olivares. Los cinco jugaron los octavos de final de la copa frente a Gremio, en lo que fue la eliminación del certamen. Dos años más tarde, el equipo fue eliminado por el Palmeiras, y la cantera seguía dando sus frutos. Godoy Cruz lograba una competitividad internacional sostenida, y su lista de 30 jugadores estaba representada por 13 de su semillero. De esa lista no participaron dos futbolistas que hoy tienen una carrera reconocida, como Tomás Badaloni y Zaid Romero. Entre los que estuvieron, se destacan Juan Andrada, Valentín Burgoa y Ezequiel Bullaude, este último con paso por Boca Juniors y un gran presente en el Fortuna Sittard de Holanda, donde convirtió siete goles en 1196 minutos.

La lista de jugadores de inferiores sigue hasta estos días. En el último año, Daniel Oldrá volvió al banco de suplentes para hacerse cargo, nuevamente como interino, del primer equipo de Godoy Cruz Antonio Tomba. En la fecha 14 del torneo, puso por primera vez en la máxima categoría a Santino Andino, un juvenil del club, de 18 años. Dos partidos más tarde, en su tercer encuentro, ingresó al inicio del segundo tiempo para empatar el encuentro con Huracán. En 74 minutos, el extremo ya había marcado un gol. En una nota en Mendoza, Santino dijo que Oldrá lo conoce desde chico, que lo había tenido como coordinador, y que siempre le pide que encare. Contra Newell’s fue así. Faltando un minuto para el final de la primera parte, desbordó por izquierda y tiró un centro con la zurda que terminó en gol de Gonzalo Abrego, otro gran proyecto del club que ya tuvo una experiencia en el Cremonese de Italia. A los cinco minutos del segundo tiempo, tomó decisiones distintas. Esta vez enganchó para el centro y, en vez de definir al segundo palo, lo hizo al primero con un derechazo que puso el segundo gol del partido. Esto habla de un jugador indescifrable y con recursos.

Desde hace un tiempo, se ve en la Selección Argentina entrenadores, en la mayor o en las menores, que pregonan lo que de algún modo piensan que se está perdiendo, que son la gambeta, el engaño, el desparpajo, el encarar. Diego Placente, entrenador de la Sub 20, realizó una publicación en Instagram el 5 de mayo de 2024, donde, de alguna manera, despide a César Luis Menotti. En la imagen se puede ver a Diego Armando Maradona y a Menotti sentados sobre una pelota en plena charla. Al pie, Placente escribió: “El fútbol es espacio, tiempo y engaño”. Meses después, tras la renuncia de Javier Mascherano, Diego Placente fue nombrado director técnico de la categoría. Este viernes comenzó el Sudamericano que clasifica al Mundial para menores de 20 años. En la lista se encuentra El Chulu, el primer jugador en la historia de Godoy Cruz en ser convocado a la Sub 20 Argentina. El primero, quizás de muchos.

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